Formas de propiedad en Cuba, ¿por dónde andamos?

En la actualización del modelo económico cubano, que inició en el 2010, con amplios debates y consultas, con el fin de preservar sus conquistas sociales, una arista fundamental resulta el camino de cambio y perfeccionamiento por el que transitan hoy las formas de propiedad en la mayor de las Antillas.

Para conocer, actualizar y explicar cuestiones importantes sobre el tema, nuestra redacción dialogó por estos días con el Dr. C. Jorge Veranes Salinas, profesor de la Universidad de Camagüey “Ignacio Agramonte Loynaz”, quien ha realizado estudios sobre algunas de las aristas relacionadas con los tipos de propiedad y las formas de gestionarlas.

“Con el perfeccionamiento de nuestra economía ha surgido un proceso de diversificación de los tipos de propiedad en Cuba y como consecuencia se han transformado las formas de propiedad existentes, que hoy se resumen en la estatal, cooperativa, privada con capital nacional o extranjero y la mixta, la cual combina elementos de la estatal con el de empresas foráneas”.

-¿Es lo mismo propiedad estatal que propiedad socialista?

-No, no debemos confundirlas, porque a la socialista, de mucho impacto en la economía nacional no solo le basta que se encuentre en manos del Estado sino que su funcionamiento sea de manera socialista, se gestione de manera socialista, lo cual, sin dudas, presupone niveles de socialización superiores a los que hemos logrado hasta ahora, una dificultad en la que se trabaja desde la puesta en práctica de este nuevo modelo.

“Hay que lograr la realización efectiva del colectivo laboral como dueños de esa propiedad en representación de todo el pueblo pues uno de los fenómenos que se observa en la construcción del socialismo en Cuba ha sido el surgimiento de formas apañadas de explotación del hombre por el hombre bajo la sombrilla de la propiedad estatal. La socialización nos lleva a ser más eficientes a una mayor participación de los trabajadores en la gestión de cada empresa.”

¿Y en cuanto a la forma de gestión?

-Importantísimo también atender este tópico pues hasta ahora en la estatal ha prevalecido un modelo verticalista, de planificación rígida, que limitaba en ocasiones la participación y la toma de decisiones y ahora, para bien, se construye un modelo que paulatinamente solucione esas dificultades antes señaladas y de mayor capacidad de gestión ante las contingencias que normalmente tiene la economía y el desarrollo de la sociedad.

“Tampoco hemos logrado que los trabajadores comprendan la importancia que tiene el desarrollo de las asambleas para discutir el presupuesto y se efectúan por puro formalismo, no con análisis objetivos y las explicaciones necesarias del destino de las finanzas y los recursos. Sin embargo, ese espacio permite contribuir a crear una cultura de administración y de trabajo diferente, claro en la que potenciemos la participación con conocimientos de causa y capacidad de defender criterios”.

Por: Alexei Nápoles González

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