Hablando mal de Irma pero bien de los custodios

Rodolfo Rojas Martínez
Rodolfo Rojas Martínez

Dennys, Ike e Irma, tres huracanes que conoció bien de cerca el camagüeyano Rodolfo Rojas Martínez, mientras cumplía con sus funciones de Jefe de Seguridad y Protección de la actual sede José Martí de la Universidad de Camagüey “Ignacio Agramante Loynaz”, otrora Instituto Pedagógico con el nombre del Héroe Nacional.

Desde que en el 2000 Rojas comenzó en esta labor, a Dennys lo enfrentó en julio del 2005, al Ike en septiembre del 2008 y ahora exactamente nueve años después se cruzó con Irma. A ella no la quiere ver más nunca y por supuesto que tiene las peores opiniones pues recalca una y otra vez que de todos los ciclones esa señora ha sido la más poderosa y destructora, especialmente por la velocidad de los vientos sostenidos y de las rachas.

“Tuve la no deseada experiencia de estar aquí para recibir a Irma porque tenía que cumplir con mis obligaciones y apoyar al resto de los custodios que con su trabajo hicieron posible que ante, durante y después de los embates del fenómeno el centro no registrara intento alguno de sustracción de recursos y por ende ninguna pérdida de medios de trabajo”.

-En tu hogar podías sufrir afectaciones, sin embargo acudiste a salvaguardar los recursos de la institución.

Rodolfo Rojas Martínez
Rodolfo Rojas Martínez

“Sí, sabía que en mi casa, como sucedió realmente, se podían romper algunas tejas, pero no se le podía fallar a una Dirección de la Universidad que confía en nosotros y que desde antes de la devastación se preocupó por la logística y la salud de los custodios, que además colocó un carro a nuestra disposición por si alguno enfermaba o resultaba herido. A pesar de que no existía iluminación teníamos linterna y nadie resultó lesionado.”

En los Estados Unidos, en las Islas Filipinas, en Japón, en Cuba, en cualquier lugar del mundo en que ocurren estos u otros tipos de desastres naturales es frecuente ver a individuos, que por lo general no trabajan, aprovechándose de la ocasión para sustraer medios materiales de negocios particulares, casas e instituciones estatales.

Para bien de la Universidad de Camagüey, el centro cuenta con hombres como Rojas y sus compañeros del team de seguridad y protección. Ellos con gran capacidad de respuesta y valentía, ante el reto de un nuevo evento meteorológico, impidieron que a los estragos causados por Irma se sumara la ocurrencia de actos vandálicos y la pérdida de los medios que el Estado pone a disposición de profesores y estudiantes para garantizar la calidad del proceso docente.

Texto y fotos: Alexei Nápoles González

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