Homenaje a Ignacio Agramonte en el 175 aniversario de su natalicio

El mejor reconocimiento y homenaje a un héroe como lo es Ignacio Agramonte y Loynaz, está en el trabajo diario para llevar adelante sus ideales en pos de las causas justas, del bienestar del pueblo y en la defensa de Cuba; pero en fecha como hoy, cuando se cumplen 175 años de su natalicio, no puede faltar el merecido tributo.

Por ello, en la Alta Casa de Estudios que lleva su nombre, directivos y profesores depositaron una ofrenda floral ante el busto de El Mayor, y en un sencillo acto rindieron homenaje al  excepcional estratega militar, querido y respetado por su tropa, protagonista de una de las más conocidas proezas militares de la guerra de los diez años: el Rescate del brigadier Julio Sanguily.

Ignacio Agramonte, ese “diamante con alma de beso”, como lo describiera el Apóstol de Cuba, a 175 años de su natalicio nos sigue marcando derroteros como ejemplo de luchador incansable por la libertad de su país; de guerrero valiente, de esposo fiel y amoroso, de hombre intachable por su virtud, coraje y caballerosidad. Como dijera Martí, “Era como si por donde los hombres tienen corazón tuviera él estrella. Su luz era así, como la que dan los astros…” y en la distancia sirve de guía a estos hijos orgullosos del Camagüey.

Por: Adary Rodríguez Pérez

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