Magisterio que germina

Roeris, cuarto de derecha a izquierda.
Delegación camagüeyana al Festival. Roeris, cuarto de derecha a izquierda.

Por: Dayana Menzoney Justiz (estudiante de Periodismo)

Ser pedagogo es una labor digna de reconocimiento, más cuando la practican jóvenes que demuestran ser continuadores de la hermosa obra de educar y que logran año tras años execelentes resultados en el Festival Nacional de la Clase, que ahora desarrolló su última edición en la provincia de Matanzas.

En este certamen, la Universidad de Camagüey “Ignacio Agramonte Loynaz” obtuvo un excelente tercer lugar por colectivos. Sobre su participación y la preparación que la llevó a concluir entre las primeras instituciones de la nación, conversa Roeris González Sivilla, profesor de Biología de nuestra universidad y quien estuvo al frente de la delegación agramontina.

-¿Cómo fue la preparación?

-Aqui se confeccionó un sistema de eliminación, es decir, los concursos de la clase se fueron desarrollando en varios niveles y una vez seleccionada la preselección de los estudiantes, esta participó en un entrenamiento guiado por tutores, quienes trabajaron en una serie de requisitos a cumplir en las presentaciones en competencia. También, pevio al evento nacional, realizamos un taller general con tribunales integrados por prestigiosos especialistas de las Ciencias Pedagógicas y en el cual se identificaron las principales limitaciones que tenían las clases.

-Además de estudiantes de carreras pedagógicas, a la justa asistió una estudiante de Derecho.

-Eso es un mérito que demuestra que todos estaban bien entrenados. Cada estudiante que participó estuvo bien asesorado por sus tutores; algunos con clases y medios de enseñanza más llamativos que otros, pero en el orden técnico-metodológico y didáctico todas las ponencias estaban muy bien estructuradas.

-¿Está conforme con la actuación de la Universidad en el evento y los temas defendidos?

-No participé en todo el proceso de preparación, sin embargo, estoy conforme con lo que hicieron, me satisfizo el resultado de nuestros muchachos, la profesionalidad y responsabilidad que mostraron; y el reconocimiento crece cuando analizamos que las dos universidades que nos superaron son de las más grandes del país: la Universidad de Las Villas y la de Oriente.

¿Qué importancia revisten para los alunmos la incursión en estos eventos?

-Permiten que los estudiantes socialicen el quehacer de los distintos contingentes que se han creado en las universidades. Además, les ayuda en su desarrollo como docentes, no solo a aquellos que son de ciencias pedagógicas, sino a los que integran el movimiento de alumnos ayudantes y que constituyen la cantera con la que podemos contar los profesores de alguna edad para sustituirnos.

-Experiencias, además de la competencia.

-Hubo una conferencia inicial muy interesante del historiador de la ciudad de Matanzas sobre el proyecto “Maestro de restauración del patrimonio matancero”, en la que el especialista abundó sobre elementos de la historia de la arquitectura moderna, el diseño de la ciudad y el turismo en esa urbe.

-Igualmente se desarrolló una actividad para conmemorar los 20 años de la creación de una plaza ubicada en la sede pedagógica de la Universidad de Matanzas, dedicada al mártir puertorriqueño José Rafael Varona; así como ecorrimos parte del complejo turístico de Varadero y las Cuevas de Bellamar.

Entre los tres primeros puestos concluyó esta casa de altos estudios en el V Festival Nacional de la Clase “Félix Varela Morales”, lo cual demostró que la preparación de estudiantes y profesores es suficiente para concursar en un evento de tan alta categoría y evidenció que la Universidad de Camagüey posee una cantera joven y preparada para ejercer el magisterio.

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