Mella: una vida eterna

Por: Lorena Chávez Fernández (estudiante de Periodismo)

Hoy hace ochenta y nueve años que asesinaron a Julio Antonio Mella, un joven con tanta convicción hacia sus ideales que decía Juan Marinello que con solo conocerlo ya creías en él.

A Mella no lo definía llamarse Nicanor Mc Partland y Diez, ni tener raíces irlandesas y dominicanas o ser hijo de una relación extramatrimonial. Durante sus cortos 25 años de vida fueron sus acciones quienes se encargaron de decirle al mundo quien era y de lo que era capaz con tal de defender sus principios.

El físico acompañaba su fortaleza de carácter hasta el punto de poder alistarse con solo 14 años en el ejército para ir a luchar a la Primera Guerra Mundial, resolución que de no ser por la intervención del padre con el certificado de nacimiento hubiese puesto en práctica sin mayores contratiempos.

Mella se formó escuchando las historias de las gestas emancipadoras de su abuelo paterno Ramón Matías Mella y Castillo, quien fue uno de los tres grandes próceres de la independencia de República Dominicana.

Esa influencia combativa heredada del entorno familiar, se reflejaría después en toda su lucha por el cumplimiento de los derechos de los universitarios y por el paradigma de una Cuba socialista.

La Federación Estudiantil Universitaria surge gracias a la figura de Mella y como un reflejo directo de su integralidad y valores humanos, y por ende a esta organización le corresponde actuar a la altura de un líder que dejó de ingerir alimentos 19 días por no renunciar a su causa y cuyas últimas palabras fueron “Muero por la Revolución”.

La existencia de Mella fue breve por duración temporal pero inmensa en significado, pues conoció el amor sin medidas al lado de Tina Modotti, fue fiel a sus ideales, luchó con todas sus fuerzas y dejó un legado trascendental a las generaciones futuras. Su asesinato fue una gran pérdida, más nunca pudieron arrebatar la gran aventura que fue su vida.

Fotos: Tomadas de Internet

Un comentario en “Mella: una vida eterna

  1. El conocimiento de la gran figura de Julio Antonio Mella, ha de convertirse en impulsos para los estudiantes universitarios de seguir adelante y garantizar cada día más un futuro mejor para Cuba y para el Mundo.

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