Raúl Paz: Solo quedan lo verdadero y el sentimiento

Quien se deja confundir por su estilo despreocupado y bohemio tal vez ignore la seriedad con que asume su música y el interés que muestra por asuntos sociales, políticos e históricos del país.
Aunque parece un francés con acentuados rasgos europeos, el cantautor Raúl Paz afirma ser ciento por ciento cubano y, a pesar de que su físico devela los casi 48 años que porta, irradia juventud y energía.
Quien se deja confundir por su estilo despreocupado y bohemio tal vez ignore la seriedad con que asume su música y el interés que muestra por asuntos sociales, políticos e históricos del país.
Quizás sea su carisma e inteligencia los que le permiten intercambiar con los jóvenes sobre temas tan polémicos como la influencia de las corrientes neoliberales en América Latina, el uso incorrecto de Internet o la banalización de los productos culturales.
Precisamente, como una oportunidad para debatir en torno a la historia y al complejo escenario internacional contemporáneo, el artista inició desde el dos de mayo último un recorrido por la nación, junto al ensayista Ernesto Limia, en un proyecto denominado “Diálogos itinerantes… Pa’ conectar los sentimientos”.
Aclaró que no era una gira ni una presentación de libros, sino una excelente ocasión para intercambiar con la juventud cubana.
Durante su paso por Camagüey, el atípico dúo conversó con los estudiantes de las universidades de esta urbe, y el momento propició una entrevista donde el cantautor expuso sus criterios sobre temas controversiales de la realidad cubana y el papel de los jóvenes.
“Estamos en una época de multiplicación de modos. Uno de los grandes retos que tenemos en un país como el nuestro es la mentalidad obsoleta. Por ejemplo, hoy se multiplican las profesiones, en el mundo nadie es una sola cosa y se habla más de un idioma.
“Los medios de comunicación también se multiplican y se reinventan. En Internet está todo, pero ¿cómo lo busco? Un artista puede poner su música en Internet, pero ¿cómo te das a conocer? Saber utilizar correctamente esa vía depende del interés de cada persona, y actualmente, la tecnología es indispensable”.
Igualmente, compartió su punto de vista sobre el reguetón, un género musical cada vez más popular entre el público juvenil del país.
“Tiene que haber nuevas manifestaciones y existirán siempre. No voy a hacer una campaña contra el reguetón, considero que es un ritmo formidable. Cuba fue uno de los últimos territorios a los que llegó ese estilo, quizás por eso ha durado más.
“Lo importante es que cada uno de nosotros exijamos a cualquier manifestación musical la calidad. Me preocupa que el público cubano, que siempre fue tan exigente, esté siendo tan flexible y se deje llevar por las tendencias.”
A veces, en medio del debate, distraído enrosca uno de sus rizos o su mirada se pierde en la multitud; sin embargo, rápidamente retoma la conversación con argumentos convincentes y certeros.
“Hay tanta responsabilidad en las instituciones, de la banalidad de la cultura, como de las propias personas. Principalmente, los universitarios no se pueden permitir ser mal educados.
“De la misma forma que tienen que protestar ante un profesor para que imparta buenas clases, tienen que leer buenos libros y escuchar buena música. Si escogen la vía fácil y consumen simplemente lo que les den, están atentando contra su propia cultura, su identidad”.
El camaleónico Paz realiza su transformación en escena, donde la música lo transporta —junto al público— a los más recónditos rincones del corazón.
“Yo tengo la gran suerte de que mi música llega a muchas personas, pero es mía la responsabilidad de, cómo cantante, encontrar nuevos códigos, evolucionarlos para enviar mis mensajes acordes al tiempo en que vivimos. Al final todo pasa, solo quedan lo verdadero y el sentimiento”.
En su reciente desafío en conjunto con Limia expresó que estuvo motivado por intereses encontrados entre dos amigos e intelectuales, quienes coinciden en la importancia del rol de la juventud para la continuidad de los procesos revolucionarios e históricos.
La presentación, junto al autor, del libro “Cuba ¿fin de la Historia?”, es una faceta del talentoso pinareño que sorprendió a muchos. Sobre lo novedoso del escrito Raúl Paz comenta:
“No es un libro de Historia, es un libro que provoca preguntarse cosas, que es uno de los principales impulsos del ser humano. Aunque los temas estén muy manidos, están dichos de una manera que despierta interrogantes y la necesidad de buscar respuestas.
“En el texto, Limia brinda un esbozo de la historia, y no sé si se lo propuso, pero incita al diálogo… Eso nos hace mucha falta.”
Sin dudas, ideas tan creativas y originales como la unión de un cantautor y un ensayista, cautivan la atención del público cubano y llegan a los jóvenes con una presentación atractiva.

Por: Lorena Chávez Fernández y Leydiana Leyva (estudiantes de Periodismo)
Fotos: Alexei Nápoles González
Especial de la ACN para Somos Jóvenes

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