Testimonios de nuestros soldados de América

Bertha Lapera.
Bertha Lapera.

Como Ernesto “Che” Guevara, como Fidel Castro, como otros miles de soldados de América, profesores de la Universidad de Camagüey “Ignacio Agramonte Loynaz” con su abnegado internacionalismo han saldado su deuda con la humanidad al llevar el proyecto educativo cubano a naciones como Venezuela y Angola.

Para Bertha de la C. Lapera Escobedo sus veinte meses impartiendo clases de derechos y deberes, valores, y sistema electoral en una Escuela de Fortalecimiento del Poder Popular en el Frente Francisco de Miranda, significó un período emocionante e inolvidable y que volvería a repetir, sin dudarlo, todavía más cuando actualmente ha empeorado la situación del pueblo venezolano.

A miles de kilómetros de la Patria de Hugo Chávez, específicamente en Angola, Narciso de Jesús Montejo Lorenzo, profesor de Historia en la Facultad de Humanidades, estuvo desde abril del 2008 hasta marzo del 2010, prestando servicios académicos en un Centro de Formación Pedagógica en la asignatura Metodología de la Investigación Histórica.Narciso Montejo.

“Resultó una experiencia muy importante y reveladora porque es en estas condiciones en las que uno más aprecia el enorme valor de la solidaridad y profesionalidad de los educadores cubanos y de las ventajas de nuestro sistema político donde la enseñanza es gratuita, no como en la institución angolana donde laboré que pese a ser pública los estudiantes tenían que pagar para poderse graduar.”

En este ejercicio del internacionalismo proletario como necesidad vital para tener un mundo mejor, comienza en el 2002 la Misión Barrio Adentro Deportivo, un programa social creado como parte de la cooperación Cuba-Venezuela, para involucrar a las comunidades en la participación de actividades físicas y el deporte y en el que por su sapiencia participaron también profesores de la alta casa agramontina como Octavio de Laosa Carnero y Felipe Valdés García.

Octavio Delaosa.
Octavio Delaosa.

Octavio cuenta que ambos trabajaron juntos en el Estado de Trujillo y que, entre otras tantas labores, impulsaron la atención a la tercera edad con la creación de doce círculos de abuelos que contaban con una amplia gama de actividades recreativas y físicas, indicaron un grupo de ejercicios para que los hipertensos mejoraran su patología, y en las Escuelas Primarias dieron asesorías metodológicas a los profesores de Educación Física.

“También aportamos al trabajo en el alto rendimiento en disciplinasMedalla al Trabajador Internacionalista. como el baloncesto, tuvimos la satisfacción de ver el disfrute de la población en actividades desconocidas para ellos, asesoramos varias Tesis de Grado, en fin nos llenó de orgullo saber representar a nuestra institución, a Camagüey y a Cuba con nuestra gloriosa colaboración”, complementa Felipe.

Desde el propio siglo XIX los cubanos dieron muestras de su apoyo a otros países pues el Partido Revolucionario Cubano ya tenía como uno de sus objetivos contribuir a la independencia de Puerto Rico. Hoy, los testimonios de Bertha, Narciso, Octavio y Felipe, quienes junto a otros 16 docentes de la UC recibieron la Medalla al Trabajador Internacionalista, muestran la inmortalidad del internacionalismo cubano como principio esencial del proyecto socialista.

Por: Alexei Nápoles González

Fotos: A.N.G y Darysel Martínez (Radio Cadena Agramonte)

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