Ingeniero de obra y vida

Desde su fundación, la Universidad de Camagüey (UC) “Ignacio Agramonte Loynaz” ha sido cantera de prestigiosas personalidades con resonancia nacional e internacional. El esfuerzo y dedicación durante más de 40 años en la Ingeniería Civil, de conjunto con el aporte de compañeros de trabajo, llevaron al profesor Rafael Larrúa Quevedo, a merecer el premio por la Obra de Toda la Vida.

Un Puertas Abiertas de la Academia de Ciencias de Cuba abrió también la posibilidad de conocer que, para este camagüeyano, el reconocimiento es especialmente también para la universidad que lo formó. “Porque yo estudié primero en sus aulas y luego toda mi vida he investigado e impartido clases allí, además de mantenerme vinculado con la práctica, a proyectos con empresas de la provincia y de otras regiones del país”, agregó.

-¿Qué significa recibir este premio?

Actualmente, Rafael Larrúa es Miembro Titular de la Academia de Ciencias de Cuba.
Actualmente, Rafael Larrúa es Miembro Titular de la Academia de Ciencias de Cuba.

-Representa un honor, pues por ese galardón concursan cada año varios de los profesionales de la Ingeniería Civil más destacados del país, muestra de que se hace buena ciencia en disímiles territorios de la mayor de las Antillas y específicamente en las universidades, porque cuatro de los ocho galardonados son docentes en centros de educación superior.

“Precisamente, también es importante porque lo recibe un profesor universitario, lo cual evidencia el reconocimiento del accionar de la academia por parte de la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de Cuba (UNAICC). En ese sentido, se demostró que la UC no solo forma profesionales de estas ramas sino que promueve la aplicación de la ciencia en el ámbito de la construcción, área de mucho interés para el desarrollo socio-económico del país”.

En el campo de la ciencia, Larrúa Quevedo hizo su doctorado sobre Estructuras Compuestas de Acero y Hormigón y ocupó varios cargos administrativos como el de Decano de la Facultad de Construcciones y Vicerrector de Investigación y Postgrado. No obstante, esas responsabilidades, lejos de restarle tiempo para desarrollar sus investigaciones, contribuyeron a que ganaran en calidad.

-En cuatro décadas muchos han sido los proyectos individuales y en colectivo. Coméntenos sobre algunos de los principales.

-Recientemente nos hicimos líderes en los temas Diseño Estructural en Situación de Incendio, una investigación con la cual finalmente alcanzamos un premio Academia de Ciencias de Cuba; y Aplicación de inteligencia artificial a la predicción de respuestas de ingeniería civil, este último con el aporte igualmente de varios alumnos.

“Y en cuanto al trabajo con otras instituciones, sobre todo en los últimos 10 años, es importante destacar la alianza con el área de la informática, una vinculación que ha servido para fortalecer los dos sectores.”

-¿Queda obra por construir?

-Por supuesto, el premio me llega en un momento en el que estoy con muchos deseos de hacer, de cumplir e implicarme en nuevos proyectos, por lo que me mantengo plenamente activo en la formación significativa de nuevas generaciones en pre y postgrado y en la investigación.

Rafael Larrúa Quevedo entra, desde el 2019, en la historia de la ingeniería cubana como uno de los 182 compañeros que han alcanzado el Premio Vida y Obra a las Ingenierías, un mérito que otorga la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de Cuba, desde 1996. Sin embargo, para este profesional, en el apoyo de su familia y la alegría que siente cuando estudiantes y compañeros lo felicitan por los pasillos, están dos de las principales motivaciones que lo hacen asegurar que todavía queda obra por construir.

Por: Marianne Portuondo y Elena Rosales (estudiantes de Periodismo)

Fotos: Alexei Nápoles González

 

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