Praga-La Habana-Iguala: La ruta del estudiante

Sitio oficial de la Universidad Camagüey, espacio para dar a conocer el quehacer de nuestros estudiantes y trabajadores. Donde comunicamos nuestros resultados en la investigación, la docencia y la extensión universitaria.

Praga-La Habana-Iguala: La ruta del estudiante

17 noviembre, 2014 Noticias 0

PoDiaEstudiante-150x150r: Tomado de Adelante
Es el saber aquello que da sentido a nuestra existencia, es la base de toda conciencia y naturaleza humana. La aprehensión de la vida y sus matices nos hacen diferentes al resto de los seres vivos, y a la vez dialécticamente desiguales a cada hombre.
Empírico en tiempos lejanos, y meticulosamente organizado en la actualidad, el estudio es el conjuro que nos hizo el “bicho” más especial de la tierra. En la etapa de estudiante somos una verdadera máquina de contradicciones y razonamientos que comienza a moldear las concepciones y principios que regirán el resto de nuestra existencia. En esta catarsis evolutiva el ser humano muestra su conducta más rebelde e irreverente.

Y se preguntarán para qué tanta habladuría filosófica en una crónica por el Día del Estudiante. Era necesario, queridos amigos, para entender por qué los educandos son esa fuerza que cambia destinos sin reparar en precios ni consecuencias. Dominados por ese ímpetu justiciero murieron nueve jóvenes aquel noviembre en Praga y otros 1200 fueron silenciados en campos de concentración nazis.

La misma “fiebre” contagió a cientos de jóvenes que un día de cielo verde olivo descendieron por la escalinata en busca de la independencia y al Alma Máter regresaron rodeados de campesinos, mujeres y obreros libres. A veces pienso que esos tiempos románticos terminaron y que gente como Mella y Fidel no dejaron mucho para mí.

Sin embargo, para los jóvenes comprometidos con su época todo tiempo es corto si se quiere cambiar lo que debe ser cambiado. Basta mirar alrededor y sentir el fuego que brota de los libros y hace fogata en la mente y el pecho.

Por estos días una explosión sacude México y lanza un grito de guerra contra la barbarie y la injusticia. Aunque esta vez no somos los sacrificados, el dolor y la indignación se hacen propios. Aún no puedo creer que después de veintiún siglos de civilización, 43 razones sean tan brutalmente censuradas.

Parece que desarrollo y justicia no son sinónimos, y que en este mundo siempre habrá por qué luchar. Desde Praga a La Habana y de aquí a Iguala, una herencia de sangre, verdad y sudor corre por las venas de quien tiene el orgullo de sentirse estudiante.

 

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