¿Quién te encuentra juventud?

foto-10Por: Dania Díaz Socarrás (estudiante de Periodismo)

La juventud está perdida ¿y quién la encuentra? Los que están fuera la señalan y los de dentro unas veces luchan por salvarse, otras, se resignan a perderse porque al final, hagan lo que hagan, los demás dirán lo mismo.

Nunca falta quien, enseñado por la experiencia a buscar justicia, admita que hace 20 o 30 años siempre a alguien se le escuchaba decir: la juventud está perdida. No falta tampoco quien recuerde a los jóvenes de la generación del centenario, gloriosos ejemplos de la historia, humanos como nosotros.

¿Y no existían acaso junto a ellos los traidores, los cobardes, los indiferentes y hasta los que no sabían qué hacer con su patriotismo? ¿De entre cuántos hombres salieron ellos erguidos en vanguardia de la revolución? ¿Está perdida entonces la juventud o la creemos perdida por no entender sus diferencias?

Hay mucho desde fuera que repensar, pero…y desde este lado ¿qué estamos haciendo para rescatar la juventud, para encontrarnos? ¿Dónde está la voluntad de tantos de ser mejores y cuando vive por qué no se concreta siempre? ¿Por qué seguimos aguardando qué?

Mientras las manos se abran hacia arriba a la espera de que alguien nos las llene, no podremos construir nada con ellas. Podemos ser más que espectadores inmóviles de las acciones de otros que un día aprendieron a moverse en busca de sus sueños, no de sueños que enajenan y alimentan la inercia del vaivén inútil, sino de sueños como los que hemos de tener, sueños para nosotros y para el mundo.

¿Quién encuentra entonces a la juventud: los que apenas logran verla en su supuesto deterioro, los que la miran y les duele, o los que están en ellas escudados tras la representación de los demás o ya sin fe por tanto reconocer las culpas?

La respuesta de moda a cada ¿quién lo hace? es NOSOTROS y la repetimos para sentirnos un poco más libres del pecado de la indiferencia, pero quizás podamos cambiarla en busca de nuevas respuestas: ¿Cómo lo hacemos, o mejor, cómo lo hago? ¿Por dónde puedo empezar?

¿Quién te encuentra dueña del mañana? ¿Cómo pudiera hallarte yo?

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