La rica historia de una Universidad joven

Gaspar Barreto Argilagos
Gaspar Barreto Argilagos.

El inicio de los estudios superiores en Camagüey en 1967 tiene antecedentes aunque con otros matices en 1800, cuando apareció un amplio movimiento cultural en la ciudad y se hicieron las gestiones para crear una universidad en esta provincia, pero el Rey de España no autorizó. También a mitad del siglo XX nacieron nuevos intentos de instaurar una casa de altos estudios.

Lo anterior, nos lo cuenta el Dr. C. Gaspar Barreto Argilagos, quien es de aquellas personas que recuerdan el más mínimo detalle de los acontecimientos y disfrutan contándolos sin andar nunca de prisa y hacer densa su oratoria, más cuando le solicitan dialogar sobre la rica historia de una Universidad joven como la Universidad de Camagüey (UC), y es que así la cataloga siempre.

Fundador de los estudios superiores en la Ciudad de los Tinajones, este ingeniero civil es hoy profesor Titular y Consultante, imparte clases en la Facultad de Construcciones y en programas de Maestría y Doctorado; sin embargo, inició en el magisterio sin haberse graduado junto con el nacimiento de la Universidad de Camagüey como centro universitario en 1967.

“Como peculiaridad prácticamente ninguno de los profesores contratados en el momento fundacional era graduado universitario. En la Facultad de Agronomía muchos eran técnicos agrícolas formados en las granjas escuelas, en aquel entonces ubicada en el actual Jardín Botánico; y tampoco tenían su título los de filosofía y de matemática.

“Nacimos como una extensión de la Universidad de Las Villas, desde el punto de vista metodológico y científico respondíamos a ella y administrativamente a la dirección provincial de educación, pero la mayoría de los integrantes del claustro teníamos que terminar la carrera y a la vez dar clases. Yo me gradué de profesor de Geografía en 1975, porque en el antiguo instituto pedagógico no arrancaron los cursos para trabajadores hasta el 70.”

-¿Qué originó el nacimiento de la UC?

-Con el surgimiento de las Universidades de La Habana, Oriente y Las Villas, Camagüey sufría la pérdida de profesionales que iban a estudiar a esas instituciones del país; por lo tanto el nacimiento de nuestro centro de enseñanza superior constituía una necesidad tan sentida que prosperó con gran rapidez.

-En 1975 comienza a surgir como sede la actual edificación.

-Sí, en medio de un inmenso terreno plagado de marabú se empezó la construcción del área central, una instalación que vio llegar nuevas carreras, entre ellas Pecuaria; y con lo que nunca se le ha podido criticar a esta institución: el enorme apoyo de los directivos a la superación de su claustro de profesores.

“También fuimos desarrollando los procesos de categoría docente y formando sus tribunales, los laboratorios, centros de estudio, investigaciones en la Finca Taburete, una revista científica, salieron compañeros a hacer el doctorado en la antigua Unión Soviética, en fin poco a poco se gestó y elevó con el tiempo el prestigio docente y científico.”

-¿Cuándo se inserta en el proceso docente-educativo la tecnología informática?

-En general, ver nacer la computación y crecer con ella resultó difícil pero delicioso. Las primeras máquinas llegaron en esa segunda parte de la década del 70 y fueron las I 300 cubanas, con tarjetas perforadas y cintas.

“Luego aparecieron las microcomputadoras de fabricación japonesa, con 64 Kilobite de capacidad, por lo tanto había que inventar para hacer un programa que cupiera en aquellos artefactos los cuales ese momento veíamos como la invención del siglo.”

-Después del triunfo de la Revolución la provincia ha tenido varios centros de educación superior con diferentes perfiles. ¿Cómo ha sido la vinculación de estos?

-Entre ellos ha predominado la unión, sus profesores, estudiantes y trabajadores han sido amigos, colegas de trabajo, han participado juntos en actividades, en el desarrollo posterior también de la Universidad de las Artes, del Centro Nicolás Guillén y del Centro de Educación Superior del Ministerio del Interior Mario Águila Pernal.

-¿Cómo valora el proceso de integración que vive desde el 2014 la Universidad de Camagüey?

-Muy acertado, porque es exactamente lo que debía ocurrir para que este centro se pareciera más a su provincia para que reflejara el verdadero foco cultural y científico que es Camagüey; sin embargo, pienso que debería integrarse mucho más.

“Me explico. Primero: es muy difícil dirigir una filial que esté en esta ciudad desde una rectoría en La Habana y me parece que Camagüey, con el vertiginosos desarrollo que ha alcanzado en la literatura, las artes plásticas, danzarías y teatrales, es un reservo cultural extraordinario. Entonces por qué hablar de una filial del arte aquí y no de una facultad de esa especialidad en la Universidad de Camagüey.

“Segundo: Es política del país que las universidades de Ciencias Médicas sean  independientes y ha funcionado bien hasta ahora pero pudiera perfeccionarse más su trabajo porque por ejemplo en algunos casos esa institución afronta dificultades al necesitar para su producción de la ingeniería médica debido a la ausencia de matemáticos, físicos, ingenieros y especialistas de otras ramas.”

Toda una zaga pudiera escribirse del medio siglo de resultados y experiencias de la Universidad de Camagüey gracias a las narraciones de uno de los protagonistas de sus memorias, el Dr. C. Gaspar Barreto Argilagos, quien aunque jubilado, no ha abandonado nunca las aulas de la Facultad de Construcciones e incluso cada día se siente con más fuerza para mantenerse en el magisterio y formando parte de la alta casa agramontina.

Por: Alexei Nápoles y Dianelis González

Un comentario en “La rica historia de una Universidad joven

  1. Muy bueno el reportaje, el cro. Barreto es el único fundador que queda de nuestra Universidad, otros no están en la provincia, José A. Tandrón, profesor en el Pedagógico de Ciego de Ávila y otras dos compañeras que desconozco donde se encuentran.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *