Con la ética de Hart en el corazón, el pensamiento y la acción

“Lo más importante que pudiera resaltar del pensamiento de Armando Hart Dávalos es la ética con la que se unió a la lucha desde los primeros momentos del Golpe de Estado de Batista”, señaló su esposa la Dra. C. Eloísa Carrera Varona durante un conversatorio que sostuviera con estudiantes de la Universidad de Camagüey “Ignacio Agramonte Loynaz” en el Centro de Gestión Cultural.

Hablar de la vida y la obra de Hart, de ese hombre ilustrado y sencillo, que fuera ministro de Cultura, director de la Oficina del Programa Martiano, presidente de la Sociedad Cultural José Martí y su compañero de vida por más de 30 años, sin dudas, le estremece los recuerdos, pero también la reconforta al mantener vivo ese diálogo de generaciones por el que tanto abogara su esposo.

Su sensibilidad, las anécdotas que atesora,- entre las que destacó la historia de la fuga de Hart de la antigua Audiencia de La Habana como muestra de su audacia, cuando se dirigía a su juicio como preso político-,  y la grandeza del pensamiento del hombre, del revolucionario, del investigador incansable con el que compartía inquietudes en sus largas horas de diálogo y estudios hicieron memorable la jornada.

Al decir de Eloísa Carreras, este encuentro no será el único, es el primero de muchos que se propone seguir realizando, y se suma a los intercambios que realizara con los miembros de la Asociación Hermanos Saíz en el territorio, organización de la que fuera presidenta nacional de 1989 a 1991 y con los jóvenes del Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas “Máximo Gómez Báez”, esta tarde.

Con elocuentes y emotivas palabras presentó el documental Hart, pasión por Cuba que realizara junto a Rolando Almirante y Boris Luis y que da título también al libro que donara a la Facultad de Ciencias Sociales de la UC, fruto de su investigación de tesis doctoral que le valiera el Premio de la Academia de Ciencias en el 2014.

De su esposo aprendió el valor del diálogo con las nuevas generaciones, y por ello esta Doctora en Filosofía e investigadora, no olvida su labor como educadora y desde esa posición conversa con los universitarios: Deseo que al final se lleven la ética en sus conciencias y piensen después en por qué para Hart era tan importante y en cómo asumirla en su vida, en su familia, con sus amigos y en la educación que le van a dar a sus hijos.

Si me preguntaran lo más grande que pude ver en Armando Hart, les respondería: fue un hombre bueno con un sentido de la ética muy fuerte que signó su vida, esa que dedicó a esta Revolución, un hombre que exhortaba a ser mejores seres humanos.

Por: Adary Rodríguez Pérez

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