Del funcionamiento, afectaciones y mejoras en el sistema eléctrico de la UC, se habla aquí

Del funcionamiento, afectaciones y mejoras en el sistema eléctrico de la UC, se habla aquí

2 julio, 2022 Noticias 0

Cuba atraviesa por una difícil situación energética, entre otras razones, debido a la obsolescencia de sus centrales termoeléctricas, una negativa causada por los muchos años de explotación y la insuficiente política de mantenimiento tras la falta de piezas de repuesto y carencias económicas que imponen las limitantes del bloqueo.

Tal contingencia ha traído como consecuencia la necesidad de realizar a nivel de país interrupciones del servicio eléctrico programadas, las cuales también han llegado a los circuitos de la Universidad de Camagüey (UC) Ignacio Agramonte Loynaz, y causado el descontento de su comunidad.

Sobre el funcionamiento, las averías y las mejoras que se realizan en la operación interna del sistema eléctrico de la UC, nos cuenta el Dr. C. Davel Borges Vasconcellos, quien está al frente de uno de los programas de innovación que prioriza el centro: “Eficiencia Energética y Fuentes Renovables de Energía”.

-¿Cuántos circuitos posee la Universidad de Camagüey?

-La institución se inserta en dos circuitos primarios caracterizados como residenciales: el 103 que alimenta la sede José Martí completa y el 105 que genera energía en la cocina-comedor y las residencias estudiantiles. Además, existe el 110 que lleva la  el resto de esa sede y otro más alejado que genera en la Facultad de Cultura Física.

-La Empresa Eléctrica de Camagüey ha establecido horarios abiertos y flexibles que dependen de la contingencia energética y que enmarca a los circuitos residenciales en un horario de 6:00 am a 6:00 pm aproximadamente. ¿Por qué entonces la UC ha sufrido afectaciones que se han extendido más allá de ese período?

-La comunidad universitaria debe tener plena seguridad y conciencia de que cuando se ha ido la corriente en los circuitos 103 o 105 no responde a una planificación sino que es resultado de una avería, como sucedió hace unos días en los repartos Lenin y Montecarlos, dos zonas alejadas de la institución pero que cuando ocurre una falla en una parte hay que interrumpir el servicio completo hasta que se repare totalmente.

“En el caso del 110 este no posee objetivos de gran importancia y es clasificado como rural, pues aunque allí viven personas, no existe el protagonismo residencial y se deja para programar apagón en el momento que haga falta en cualquier momento del día, la noche o madrugada y de esa manera a veces podemos toparnos que se va la corriente en unas áreas y en otras no”.

-A raíz de esta situación, la dirección y trabajadores de la casa de altos estudios no se han cruzado de brazos. ¿Qué acciones comenzaron a implementarse?

-Monitoreamos los horarios de los apagones en la medida en que puedan ser programados y tenemos una comunicación constante con el despacho de carga de la provincia que nos facilita la información de en qué momento puede ser afectado el circuito. Potenciamos el uso de los canales de comunicación para informar a la comunidad universitaria la situación energética actualizada, aunque diariamente la Unión Eléctrica emite un parte que sugerimos su consulta.

“Igualmente exhortamos al cumplimiento de las medidas de ahorro que posee la UC, pues la institución no es la primera vez que enfrenta una situación de este tipo y posee experiencias positivas de acciones que se han hecho en otro momento. También se está realizando el bombeo del agua en varios momentos del día aprovechando la energía del 105”.

-Como parte de las mejoras a la operación interna del sistema eléctrico, ustedes trabajan además en algunos proyectos que tendrán resultados a corto y largo plazo. Coméntanos sobre ellos.

“Estamos enfrascados para en los próximos días lograr un doble tiro, o sea una reconexión de la bomba de agua al circuito de la residencia estudiantil, lo cual nos dará la potencialidad de que tenga corriente o no el 105 y el 110, podamos llegar a bombear tan preciado y necesario líquido. También queremos conectar la beca de extranjeros al 105, porque esa instalación pertenece al circuito rural y no tiene la protección y pueden tener apagones en cualquier horario.

“El tercer proyecto busca emplear el Grupo Electrógeno que alimenta la cocina comedor, también en la residencia. Una vez que esté conectado, aunque no haya servicio eléctrico en ningún área, sí pudiéramos tener electricidad en la beca y por tanto bombear agua. Este es ambicioso, lleva más recursos y tiempo para su acabado, pero la dirección de la Universidad de Camagüey está consciente y apoya todas las medidas para mejorar la operación interna de su sistema eléctrico”.

Las afectaciones en el Sistema Electroenergético Nacional impactan negativamente también en el quehacer estudiantil, docente, en el día a día de nuestras universidades, y la de Camagüey no está ajena a esas problemáticas. No obstante siempre hay alternativas, acciones y la voluntad de realizar acciones como estas que logren disminuir los daños a la calidad de vida y el desempeño académico.

Por: Alexei Nápoles González

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